mmmhh… Hola(? Cuando terminé de subir 10080 dije que adaptaría otro fanfic, bueno este es un two shot (dos capítulos)
Quiero dejar en claro que éste two shot es bastante… explícito(? jaja >< pero a mí me gustó mucho y quería compartirlo ):  con mi pareja favorita <3. 

Espero les  guste(?)

Parte 1:

Niall no sabía que al pedir ir al parque de atracciones con sus padres en una tarde de sábado, acabarían envueltos en un accidente de tráfico. El pequeño niño no sabía que el accidente involucraría a un camión y el pequeño coche de su familia. Tampoco podía saber que el accidente acabaría destrozándole la columna, imposibilitándole volver a moverse.

Niall no tenía forma de saber  que sus padres morirían.

El pequeño chico apenas tenía 10 años cuando, en aquella tarde calurosa de sábado, insistió a sus padres para que lo llevaran hasta el nuevo parque de atracciones del centro de la ciudad en donde vivían. Aún no habían llegado a su destino cuando el conductor de un camión de carga perdió el control del vehículo y aplastó el coche de la familia contra un edificio.

Los padres de Niall murieron en el acto, pero el niño quedó aplastado entre los hierros durante tres horas hasta que el equipo de rescate consiguió sacarlo. Sobrevivió, pero después de numerosas cirugías, Niall seguía sin moverse. Su columna había sufrido daños irreversibles y el pequeño se había quedado tetrapléjico.



Nunca más saldría de la cama.


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Ya habían pasado dos meses desde el accidente y Niall permanecía en aquel hospital.



Sus tíos iban a visitarle todos los días, ya que el niño iba a vivir con ellos en cuanto recibiese el alta, pero Niall no tenía esperanzas de tener una vida feliz. No podía creer que sus padres hubiesen partido y que jamás los encontraría. No podía creer que nunca más caminaría o abrazaría a alguien.



Niall estaba vivo, pero se sentía muerto por dentro.



Hasta que rezó.
Claro que cuando rezó, durante una noche entera, jamás imaginó que sus plegarias serían realmente atendidas. Niall había pedido que los Cielos le enviasen un ángel de la guarda. El único problema es que lo que le enviaron no era un ángel.



Era un demonio.



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— ¿Cómo? —preguntó el niño de forma débil, intentando levantar la cabeza lo máximo que podía para mirar la figura que tenía frente a él.



Soy un demonio —le dijo el hombre alto a Niall, aproximándose cada vez más a su cama.
Lo que ocurrió fue que cuando el pequeño Niall abrió sus ojos después de rezar, sintió que una ráfaga de viento extremadamente fuerte le alcanzaba el rostro y percibió que una figura masculina estaba de pie al lado de la ventana de su cuarto, en el hospital. Era un hombre alto, de apariencia extremadamente bella, con cabellos de color azabache y un traje blanco, pero sus pies estaban descalzos.  El desconocido le sonrió al niño cuando lo vio y se presentó como un enviado del infierno.



— No eres un demonio —dijo Niall con una sonrisa desconfiada.



— Lo soy, sí —respondió el otro levantando una ceja y parándose al lado de la cama—. Mi nombre es Zayn Malik, soy un demonio del Segundo Círculo del Infierno, conocido como el Valle de los Vientos.



— No y no —Niall negó con la cabeza, sonriendo—. Eres un ángel. Recé pidiendo un ángel de la guarda y los Cielos te enviaron.



Zayn miró al niño y no pudo evitar sentir pena por él.



— No, niño. Soy un demonio y estoy a tu disposición para sellar un pacto —Niall vio al hombre que tenía frente a él extendiendo el brazo para un apretón de manos, pero el niño no se movió. Él no se podía mover.



— Disculpa. Soy tetrapléjico, no voy a poder darte la mano.



Zayn casi se atraganta con la propia saliva y apartó la mano rápidamente, avergonzado. Cuando había recibido la misión de ir a la Tierra para tratar con un humano sobre un pacto, jamás se había imaginado que se trataría de un niño. Mucho menos de un niño enfermo.



— Yo pedí un ángel. ¿Por qué te mandaron a ti? —Niall habló interrumpiendo los pensamientos de Zayn.



— Digamos que el cielo está un poco ocupado —Zayn sonrió mostrando sus dientes blancos—. Dime, niño, ¿qué deseas?



— Es Niall.



— ¿Lo qué? —Zayn levantó una ceja hacia el niño, quien parecía irritado.



— Me llamo Niall, llámame así, por favor.



— Dime cuál es tu mayor deseo, Niall, y te lo concederé —dijo Zayn sentándose en la cama y  fijando la mirada en el rostro triste del pequeño.
— Mis padres. ¿Puedes traer a mis padres de vuelta? —preguntó Niall  esperanzado.



Zayn mantuvo su expresión seria al ver que el brillo en los ojos de aquel niño perdía fuerza poco a poco, mientras el demonio negaba con la cabeza.



— Si están muertos, no puedo devolverlos a la vida, Niall —el demonio siempre decía el nombre del niño con énfasis, usando su voz calmada y suave.



Zayn vio el rostro que tenía enfrente perder toda esperanza mientras las lágrimas acudían a sus ojos.



— Puedo concederte cualquier cosa, menos vida —murmuró Zayn, llevando sus dedos hasta el rostro de Niall, tocándolo levemente—. Dime qué deseas.



— ¿Puedes hacer que vuelva a andar? ¿Puedes hacer que deje de ser tetrapléjico? —preguntó Niall triste, sintiendo algunas lágrimas escurrirse de sus ojos.



— Puedo —respondió el demonio secando despacio las lágrimas del rostro del niño—. El único término del pacto es que tu alma será mía y vendré a buscarla dentro de diez años. Si lo aceptas, podrás volver a moverte hoy mismo.



— ¿Diez años? —preguntó Niall pensativo, y comenzó a reírse en voz baja—. Diez años corriendo es mucho mejor que una vida entera postrado en una cama.



Zayn sonrió y aproximó su rostro al de Niall.



— ¿Pacto hecho, entonces? —preguntó Zayn con su rostro a centímetros del niño, que tenía las mejillas rojas por la vergüenza.



— He…hecho —respondió Niall.



Cuando los labios del demonio rozaron levemente los del niño, el frío de la piel de Zayn chocó suavemente con el calor del humano. Menos de un segundo después, se separaron.



— ¿Qu… qué…? — intentó preguntar Niall, sintiendo un leve ardor en sus labios.



— El pacto está hecho. Te veo dentro de diez años, Niall.
El niño intentó impedir que el otro se fuese, pero ya era tarde. Una ráfaga de viento sopló desde alguna parte del cuarto y obligó a Niall a cerrar los ojos con fuerza. Al abrirlos, estaba solo.



Y sintió un hormigueo en los dedos de la mano.


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Fue un milagro. Era lo que los médicos le decían a Niall cuando recuperó la movilidad de las cuatro extremidades de su cuerpo, superiores e inferiores, al mismo tiempo. El niño se levantó de la cama a la mañana siguiente y la enfermera que fue a llevarle el café de la mañana dio un grito que resonó en todo el hospital.



Fue un milagro, dijeron.



Pero Niall sabía que no había sido ningún milagro. Intentó explicarles a sus tíos lo que había pasado, pero eso acabó por costarle cuatro años de visitas al psicólogo y algunos (muchos) remedios contra la esquizofrenia.



Bueno, por lo menos se podía mover.



Los diez años pasaron demasiado rápido para Niall, y con el tiempo y las sesiones en el psicólogo acabó olvidando a Zayn. El joven irlandés tenía ahora 20 años, iba a la universidad y su pasatiempo era jugar al fútbol con los amigos. Cuando Niall le contaba a las personas que acababa de conocer que diez años atrás había quedado tetrapléjico durante dos meses, nadie lo creía.



— Dijeron que fue un milagro —le comentaba Niall a una nueva amiga—. Creo que tengo un ángel de la guarda que me protege…



Lo que Niall no sabía era que, no muy lejos, un demonio de apariencia joven le observaba con una pequeña sonrisa en los labios. La hora en que Zayn vendría a buscar su alma estaba cerca.


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Niall vivía solo en un pequeño apartamento que había conseguido alquilar cerca de la universidad que frecuentaba. Tras la muerte de sus padres vivió con sus tíos hasta cumplir los 18 años, cuando se mudó a la capital para tratar de ser alguien en el futuro.



El problema era que Niall no recordaba que no le quedaban muchos años de vida, por lo que no le quedaba exactamente mucho futuro.



Cuando el joven entró a su apartamento, tiró sus zapatos lejos y se fue a tomar un baño. No recordaba que aquella noche se cumplían diez años, exactamente,  desde que había firmado el pacto con un demonio de los vientos.



Después de darse un baño, Niall se puso sólo la ropa interior y se fue a acostar. El día había sido agotador y pensó que una buena noche de descanso era todo lo que necesitaba.



Estaba equivocado.
Las luces estaban apagadas y el silencio reinaba en el cuarto del rubio cuando sintió una ráfaga de viento invadir la habitación de manera brutal. Niall se cubrió la cara con los brazos, asustado, y se sentó en la cama antes de que la ventisca parara. El joven encendió la luz de al lado de la cama para comprobar que la ventana estaba abierta, pero se asustó al verla totalmente cerrada.



Y entonces lo vio.
Un hombre estaba de pie delante de su cama, observándolo. Era, aparentemente, más alto que el propio Niall y vestía una camisa blanca de botones con un pantalón de vestir. Tenía el pelo alborotado y le sonreía al joven de la cama.



— ¿Qui… Quién eres? —preguntó Niall asustado, agarrando las sábanas para esconder la parte inferior de su cuerpo.



El hombre que estaba frente a él dejó de sonreír y puso los ojos en blanco.



— Genial. Sabía que no te ibas a acordar de mí… —dijo el hombre antes de levantar una ceja y sonreír—. Niall.
— ¿Có… Cómo sabes mi nombre? —preguntó Niall, forzando los ojos para intentar identificar la figura que estaba frente a él. Incluso con la luz de la lámpara,  la oscuridad aún formaba parte del cuarto.



El desconocido bufó levemente y comenzó a caminar con agilidad en dirección a la cama. Niall no tuvo tiempo de gritar para que se alejara antes de que el hombre subiera a la cama y caminase hasta el irlandés, empujándolo con un pie contra la cabecera de la cama, aprisionándolo.



Niall miró para el pie del hombre, que estaba en su pecho, y vio que estaba descalzo. La mirada del chico fue ascendiendo por la pierna, después por el tronco, hasta alcanzar el rostro desconocido, ahora completamente iluminado por la luz. Lo estaba mirando fijamente.



—Niall… —el hombre murmuró de un modo malicioso—.Has crecido bastante en diez años…



Y entonces Niall recordó.
— ¿Za…Zayn? —susurró el joven, inseguro, recibiendo un saludo por parte del otro.



El demonio se agachó frente al humano, asustándolo.



— Por fin te has acordado, entonces —dijo Zayn llevando sus dedos hasta el rostro de Niall para sentir su calor.



— Tú fuiste quien hizo que no me quedase tetrapléjico —dijo Niall pensativo, mientras admiraba el rostro del otro—. No fue un milagro… Fuiste tú.



Zayn seguía rozando el rostro del chico con los dedos, cuando lo miró fijamente a los ojos y dejó de sonreír, mientras su expresión se volvía seria, casi sombría.



— ¿Y te acuerdas del único término del contrato, Niall? —el rubio tembló al escuchar al otro llamarlo por su nombre de modo tan serio.



— S… sí —el joven admitió para el otro y para sí mismo que recordaba su parte del trato. Lo había olvidado hacía tiempo, y había intentado engañarse a sí mismo diciéndose que nada le pasaría. Pero estaba equivocado.


Y en el fondo él lo sabía.


— ¿Estás preparado? —preguntó Zayn, llevando la punta de sus dedos hasta la nuca del otro—. ¿Estás preparado para morir e ir al infierno?”

Niall asintió con la cabeza y cerró los ojos con fuerza, temeroso del dolor.


Zayn sonrió débilmente antes de dirigir la mano que tenía sobre la nuca de Niall hasta su pelo y tirar con fuerza hacia atrás. El menor gimió de dolor y el demonio sonrió antes de depositar un beso en el cuello de éste.


— ¿Qu… qué estás haciendo? —murmuró Niall, todavía gimiendo por el dolor que sentía en la cabeza al tener el pelo atrapado.

— Voy a poseerte —Zayn susurró contra la piel del cuello de Niall, antes de pasar la lengua suavemente por la nuez del mismo.

— ¿Co… cómo? —Niall sintió sus mejillas calentarse demasiado rápido y jadeaba bajo, sintiendo la lengua del otro recorrer su yugular.

— No pareces saber mucho del infierno, Niall —Zayn soltó el pelo del menor y se alejó un poco, sonriendo—. Como te dije cuando nos conocimos, hace diez años, soy Zayn Malik, un demonio del Segundo Círculo del Infierno, conocido como el Valle de los Vientos.

— ¿Y qué? —preguntó Niall, pasándose las manos por el cuello, secando la saliva dejada por el otro.


Zayn sonrió suavemente antes de arrodillarse en el regazo del menor y llevar sus manos hasta los hombros del mismo, tras lo cual lo empujó contra la cabecera de la cama con fuerza.


— Cada Círculo del Infierno tiene sus propios demonios, Niall—susurró Zayn  contra el oído del humano, haciéndole estremecerse—. En el Valle de los Vientos es donde están los caídos por la lujuria. Sabes lo que es la lujuria, ¿no?



Niall tragó con dificultad y asintió con la cabeza levemente, mirando a Zayn.



— Entonces, cada categoría de demonios lleva a las almas humanas para el infierno de una forma diferente. ¿Quieres adivinar cuál es el método que utilizamos en el Valle de los Vientos?



El joven desvió la mirada, Zayn no necesitaba explicarle qué pasaría allí, pero al demonio le resultó divertido terminar la explicación.



— Tenemos sexo con los humanos, Niall. Y así nos los llevamos para el infierno —dijo Zayn sonriendo antes de acercar su rostro al del otro, quien todavía mantenía la mirada fija en  algún punto del cuarto.



Zayn rozó la mejilla de Niall con la nariz, tratando de llamar su atención. El demonio levantó una ceja y sonrió al ver que el otro se resistía.



— Mírame, Niall —susurró el demonio contra el oído del humano, y sonrió al sentir el cuerpo de éste estremeciéndose.



Niall obedeció y cuando sus ojos se encontraron con los de Zayn, suspiró bajo. El demonio deslizó sus manos desde los hombros del humano hasta su pecho desnudo y acercó su rostro al suyo, sellando sus labios.



Al principio el beso fue exactamente igual al de diez años atrás, con los labios rozándose levemente uno contra el otro. Ambos tenían los ojos entreabiertos y  se miraban fijamente durante el acto. Zayn pasó las yemas de sus dedos despacio por el tronco del menor mientras le mordía los labios sin fuerza. Cuando recibió un pequeño gemido de Niall en respuesta a sus caricias, el mayor llevó sus manos hasta la nuca de éste y profundizó el beso.



Zayn forzó la entrada de su lengua entre los labios del menor y recibió un gemido de protesta en respuesta. Las lenguas se chocaron y  aunque Niall intentó resistirse, sentía escalofríos por todo el cuerpo cada vez que la lengua de Zayn acariciaba la suya con urgencia.



Niall mantenía ambas manos sobre el pecho de Zayn, tratando de  mantenerlo lejos de él lo máximo posible. Pero no estaba surtiendo, exactamente, demasiado efecto, ya que el demonio presionaba cada vez más su cuerpo contra el del humano, mientras acariciaba su piel y chupaba su lengua.



Cuando Zayn se separó del beso, un hilo de saliva todavía conectaba los labios de ambos. Algo que no pasó desapercibido para el mayor, quien insistió en pasar su lengua sobre los labios de Niall una vez más. El menor saboreó sus propios labios, tratando de limpiar la saliva que permanecía y Zayn sonrió.



— ¿Tienes miedo? —preguntó Zayn con una sonrisa.



— No —dijo Niall seriamente.



— Mentiroso —el demonio sonrió antes de depositar un beso fugaz en los labios del menor.



Zayn se alejó y salió de la cama, dejando a Niall perplejo. ¿Había desistido de la idea?



— Quítate la ropa —dijo Zayn seriamente, abriendo los botones de su propia camisa.



Niall tragó saliva y miró la tela que cubría su cuerpo. No quería que Zayn se diese cuenta, pero su miembro estaba comenzando a excitarse por las caricias…



— ¿A qué estás esperando, Niall? —dijo Zayn con impaciencia mientras se despojaba de  su propia ropa y se quedaba tan sólo en ropa interior.



Niall desvió la mirada del cuerpo del otro y se cubrió con las sábanas. El menor dobló un poco las piernas, tratando de esconder su intimidad de Zayn. Niall incluso podría encontrar gracioso el hecho de que llevase calzoncillos blancos mientras Zayn usaba ropa interior negra, como si la llevasen a juego, si su corazón no estuviese latiendo tan rápido cuando el demonio se acercó nuevamente a él, obligándole a abrir las piernas.



— Creí que habías dicho que no tenías miedo — murmuró Zayn mientras invadía el espacio personal de Niall y se abrazaba al cuerpo delgado que tenía frente a él.



— No lo tengo —murmuró Niall, y Zayn lo miró fijamente, aproximando su rostro de nuevo.



— Entonces bésame, Niall —susurró el demonio contra los labios del humano, recibiendo una respuesta mejor de la esperada.



Cuando sus labios se encontraron por tercera vez en aquella noche, fue Niall quien tomó la iniciativa. El menor abrió su boca y se aproximó despacio a la del otro, pasando su lengua suavemente por los labios del demonio. Zayn sonrió disimuladamente antes de presionar su cuerpo contra el del otro y profundizar más el beso, invadiendo la cavidad bucal de Niall con su lengua, probando su sabor.



Niall suspiraba entre el beso, sintiendo como el demonio le robaba el aire, quien también le arrebataría la vida. El humano correspondía su beso mientras sentía al otro arañar suavemente sus muslos desnudos. A Zayn le gustaba dejar marcas en sus víctimas, y con Niall no sería diferente: arañó la piel de la cara del humano y sonrió ligeramente al verlo mismo gemir en desaprobación.



Fue Zayn quien separó los labios suavemente y atacó su cuello, mordiendo y chupando con voluntad la zona. El humano se revolvía y el demonio sonrió cuando percibió que ambos ya estaban excitados.




Niall, que hasta ahora mantenía las manos al lado del cuerpo, gimió levemente, y llevó ambas manos hasta la espalda de Zayn, agarrándolo con fuerza y pasando las uñas sobre la piel del demonio.



— Jamás olvidé tu rostro, Niall —dijo el demonio mirando a los ojos al humano, tras abandonar su cuello.



Niall parpadeó un par de veces, pensando que no había entendido lo que el otro le había dicho.



— Tus ojos tristes, tus labios… —Zayn llevó la punta de sus dedos hasta el rostro del humano y lo tocó con suavidad, exactamente como había hecho hacía diez años—. Nunca me olvidé de ti.



Niall sintió que sus mejillas ardían y, entrelazando los dedos entre los suyos, los apretó ligeramente.



— Perdona que me haya olvidado de ti, Zayn —murmuró Niall con tristeza, mirando a Zayn a los ojos.



El demonio sonrió con malicia y acercó sus labios hasta los de Niall, sellándolos suavemente. Antes de separarse, sin embargo, mordió y succionó suavemente el labio inferior del menor.



— No te preocupes, hoy me aseguraré de que no olvides jamás mi nombre —susurró el demonio contra los labios del humano antes de volver a besarlos.



Niall sintió que todo su cuerpo temblaba y su miembro palpitaba en respuesta al susurro del otro, y como no había más que hacer, se rindió al beso. Mientras sus lenguas se acariciaban con urgencia dentro del beso, Zayn escurrió sus manos hasta las piernas del menor para acariciar sus muslos. El demonio abrió más las piernas del humano y deslizó sus dedos por la parte interna de los muslos de éste hasta alcanzar su intimidad, aún cubierta por la tela de la ropa íntima.



— Alguien aquí está animado, ¿eh? —murmuró Zayn, sonriendo al humano, quien abrió los ojos ampliamente.



— N… no digas esas cosas —dijo Niall con las mejillas ardiendo, aunque con la mirada fija en los ojos del mayor.



Zayn lamió sus labios suavemente mientras las yemas de sus dedos recorrían la intimidad de Niall. El menor mordió su labio inferior conteniendo un gemido, mientras todavía mantenía contacto visual con el otro.



— Puedes aprovechar, Niall —dijo Zayn tirando de la única prenda de ropa que todavía cubría el cuerpo del menor—. Vas a ir al infierno de todas formas.



El demonio obligó al humano a estirar las piernas y a acostarse casi por completo. Niall mantenía los codos en la cama, observando todo lo que sucedía, aunque su cerebro gritase que se detuviese. Zayn pasó sus dedos por el miembro ya despierto del menor y sonrió al escuchar un pequeño gemido.



— Quiero, Niall, que hagas lo que quieras, cuando quieras. Si quieres gemir, gritar, clamar mi nombre… Hazlo —murmuró Zayn serio, masturbando al menor ligeramente.



— ¡Zay…ah! —gimió Niall al sentir cómo apretaba suavemente la punta de su miembro.



El demonio sonrió ligeramente antes de comenzar a hacer movimientos cada vez más rápidos de vaivén en el sexo del otro. Con la otra mano acariciaba la parte interna de los muslos del humano,  y sintió cómo temblaba debajo de él. Zayn acercó sus labios a la erección del humano y la besó suavemente.



— ¿Niall? —murmuró Zayn contra la piel del menor.



— ¿S… sí? —susurró Niall mientras miraba cómo Zayn atrapaba con la boca su miembro, haciendo que sintiese ondas de placer recorriendo todo su cuerpo.



— No apartes la vista de mí, ¿entendido? —susurró Zayn antes de engullir el miembro del menor de una sola vez.



Niall gimió alto al sentir la boca caliente del mayor envolviendo su sexo. Zayn usaba su lengua con voluntad y jugaba con la punta del miembro del menor lamiéndola suavemente, provocándolo.



— Zayn… —murmuró Niall mordiéndose los labios, mientras mantenía el contacto visual con el demonio.



El mayor sonrió, haciendo movimientos circulares alrededor del glande del otro mientras lo masturbaba al mismo tiempo.



— Zayn, voy a… —el humano arqueó la cabeza suavemente hacia atrás, sintiendo que estaba punto de correrse.



Pero entonces, todo paró.



Niall levantó su cabeza deprisa y se encontró con un Zayn arrodillado, mirándolo con una ceja levantada.



— ¿Por… por qué te detuviste? —gimió Niall con descontento.



— Porque quiero que te masturbes para mí —dijo Zayn sonriendo con malicia.
Niall desvió la mirada, avergonzado.



— ¿Niall? —el otro lo llamó, acariciándole la pierna.



— Ya voy. Me estoy mentalizando… —dijo el chico en un suspiro, escuchando cómo el otro reprimía una carcajada.



El humano cerró los ojos y se mordió los labios, mientras acercaba la mano hasta su intimidad, tocándola levemente.



— Mírame, Niall —ordenó Zayn, y el menor obedeció, sintiendo cómo su rostro ardía.



Niall comenzó a masajear su miembro deseando poder cerrar los ojos, pero los mantenía abiertos como el otro le había ordenado. Su respiración fue haciéndose más pesada a medida que los movimientos se aceleraban y algunos segundos después ya tenía la boca abierta y los ojos entrecerrados, admirando la belleza de aquel que tenía en frente.



— Te gusta, ¿no, Niall? —preguntó Zayn, sonriendo travieso.



— Zayn… —gimió el menor en voz alta antes de morder con fuerza su labio inferior e intensificar los movimientos.



El mayor amplió la sonrisa todavía más antes de acercar sus manos hasta las piernas del menor y empujarlo con fuerza hacia abajo, forzándolo a quedar totalmente acostado sobre la cama. Niall, asustado, detuvo los movimientos y gimió alto cuando sintió al otro acostarse sobre él.



— Me aburrí. Juguemos a otra cosa… —susurró Zayn contra la piel del rostro del humano antes de besarlo suavemente en los labios.
— Zayn, necesito… —Niall gimió ligeramente, sintiendo el cuerpo del otro aplastando prácticamente su miembro contra él.



— Ya lo sé, ya lo sé… —dijo Zayn usando un tono amable, como si estuviese hablando con un niño.



Los labios de ambos chocaron una vez más y se besaron con urgencia mientras las manos se deslizaban por los cuerpos, queriendo descubrir cada uno los puntos más sensibles del otro, queriendo sentirse el uno al otro.



Zayn respiraba pesado contra la piel caliente del otro, sintiendo su miembro palpitante de deseo. El demonio se vio obligado a alejarse del humano para despojarse de su ropa interior con prisa y torpeza, recibiendo una mirada curiosa del otro.



— ¿Qué vas a hacer? —preguntó Niall mirando a Zayn a la cara, tratando de evitar mirar más abajo.
— ¿Qué crees? —preguntó Zayn con ironía, sonriendo, mientras lo empujaba un poco más y le abría las piernas, colocándose de rodillas en medio.



— ¡E… espera! —gimió Niall levantando las manos—. ¡Aún soy virgen!



Zayn paró lo que pretendía y miró el rostro del menor, antes de soltar una risa floja. Era la primera vez que Niall veía al otro reír de verdad y no sabía si debería sentirse feliz o preocuparse.



— Me acabas de dar una razón más para poseerte, Niall. Los puros de cuerpo y espíritu no entran en el Infierno. Tú espíritu ya me pertenece, ahora tú cuerpo…



Zayn seguía sonriendo, y Niall se mordió el labio, pensativo. Ahora ya no tenía vergüenza de estar en esa posición tan íntima con el demonio, pero al irlandés nunca le había gustado sentir dolor.



— A… así que vete con calma, por favor —dijo Niall por fin, revolviéndose un poco debajo de Zayn, intentando sentirse cómodo.



El demonio asintió con la cabeza y acercó dos dedos hasta el rostro de Niall, apoyándolos en sus labios cerrados.



— Chupa —le ordenó, mirándolo serio.



Niall obedeció y envolvió la lengua entre los dedos finos y largos del otro. Los cuerpos de ambos temblaban de ansiedad y algunas veces el demonio se movía provocadoramente para que su miembro rozase el del humano, haciendo que soltase gemidos bajos mientras chupaba sus dedos.



Al demonio no le gustaba admitirlo, pero aquel humano le afectaba demasiado con él.



— Ya basta, Niall —murmuró Zayn, impaciente. El menor abrió la boca despacio y lamió los dedos del otro una vez más antes de apartarlos.



Zayn miró sus dedos mojados y sonrió antes de alcanzar la entrada de Niall. Ambos se miraban, pero Niall cerró los ojos con fuerza y arqueó la espalda, gimiendo alto cuando sintió que su interior era invadido. El demonio esperó unos segundos para moverse, pero era imposible resistirse al cuerpo perfecto del humano. Cuando se dilató lo suficiente, Zayn ya lo embestía con velocidad, usando sus dedos, sintiendo como se contraía debajo de él.



— ¡Z… ay… ah! —gemía Niall, mordiendo sus labios y lanzando miradas al otro. Algunas lágrimas se deslizaban por su rostro, pero el humano ya no sentía dolor—. Por favor…



Zayn levantó una ceja cuando creyó que le estaba haciendo daño, pero sonrió cuando finalmente entendió lo que el menor quería. El demonio retiró sus dedos del interior del humano y recibió un suspiró largo como respuesta. Niall se retorcía debajo de él, suplicando más.



El demonio acercó un dedo hasta la punta del miembro del menor y lo rozó suavemente, esparciendo el líquido preseminal que salía del mismo. Niall gimió alto como respuesta y le lanzó una mirada furibunda. Por segunda vez en esa noche, Zayn se rió.



Niall sintió una presión contra su entrada y gimió alto cuando notó algo que lo invadía. El irlandés se revolvió en la cama, y miró al demonio. Zayn estaba intentando penetrarlo sin lubricación.



— ¡Zayn-ah! ¡Así no entrará! —murmuró Niall antes de morder sus labios, aprensivo.



— Ah claro, eres virgen… —dijo Zayn con una sonrisa maliciosa en sus labios—. Todavía estás demasiado apretado.
Niall se ruborizó con el comentario y desvió la mirada, dejando de mirar a la cara al demonio. Escuchó a Zayn soltar una risilla.



— No te molestes, me alegra saber que soy el primero —comentó Zayn acariciándole la espalda al menor,  haciéndole cosquillas.



Niall  volvió a mirarle, algo sorprendido. ¿Qué significaba lo que el demonio acababa de decirle? El humano no tuvo tiempo a atreverse a preguntar, antes de que el otro continuase con lo que pretendía.



El mayor escupió ligeramente, sacando su lengua hacia fuera y dejando que la saliva se escurriese en su propia mano. Niall lo miró enfadado y Zayn le sonrió antes de masturbarse con la mano mojada para lubricar, al menos un poco, su miembro.



— Tú lo pediste —comentó Zayn divertido antes de posicionarse en la entrada del menor nuevamente.



Niall lloró alto al sentir su interior siendo invadido nuevamente. Sim embargo, en lugar de dedos, lo que había entrado era el miembro del demonio. Zayn se mordió los labios con fuerza, conteniendo un gemido de placer. El interior del humano era caliente y demasiado apretado.
— Du… duele —gimió Niall, respirando con dificultad. Levantó sus manos hacia el aire, intentando agarrar algo que le diese apoyo y suspiró aliviado cuando sintió que Zayn entrelazaba sus dedos con los de él.



— Pasará… —dijo Zayn sonriéndole ligeramente, apretando sus manos contra las de Niall.



El humano sonrió y soltó sus manos de las de Zayn, llevándolas hasta su boca para morderse los dedos. El demonio miró al menor y cuando éste asintió, ambos se sonrieron.



Los movimientos comenzaron siendo suaves y Niall mantuvo la espalda arqueada para que la penetración fuese más fácil. El contacto visual no se rompía, aunque los ojos del menor estuviesen llenos de lágrimas. Zayn intentaba controlarse para no golpear el cuerpo del otro, pero cuando el pequeño gimió, pidiéndole «más», no hubo manera de que el demonio mantuviese su autocontrol.



Zayn levantó una de las piernas de Niall y la colocó por encima de su hombro. El menor gimió cuando el otro forzó su tronco para que se girase. Ahora Niall estaba acostado de lado y una de sus piernas estaba sobre el hombro del demonio y, por Dios, Zayn estaba penetrándolo demasiado profundo.



— ¡Zay… ah! —gimió Niall cuando sintió  que su interior era embestido cada vez más adentro.



— Di mi nombre, Niall —murmuró Zayn antes de usar su mano libre para masajear el miembro, sonriendo al verle poner los ojos en blanco de placer.



— Zayn… —un hilo de saliva se escurría de la boca de Niall, mientras que intentaba mantenerse firme en la posición con sus manos agarradas al colchón. Pero era extremadamente difícil mantenerse estable con Zayn moviéndose tan rápido sobre él—. ¡Zayn!



Niall gritó cuando su punto sensible fue embestido con fuerza y sintió que su cuerpo temblaba cuando el orgasmo finalmente llegó. Se corrió en la mano de Zayn, quien siguió masturbándole mientras le embestía más y más rápido. El demonio sonrió cuando vio que el otro había llegado al límite y sintió que una onda de placer lo poseía mientras el interior del menor se cerraba contra su miembro debido a los espasmos que Niall estaba teniendo.



— Zayn… —gimió Niall una vez más con una voz cargada de malicia; y ése fue el fin para el demonio.



Gimió mientras se corría dentro del humano, embistiéndole algunas veces más hasta que estuvo completamente convencido de que su placer había terminado. Extendió una de sus manos suavemente en dirección al otro y éste se la agarró, mientras tiraba de él para abrazarlo. Zayn retiró la pierna de Niall de su hombro y se acostó sobre él,  permaneciendo todavía en su interior.



Ambos respiraban con dificultad, y Zayn sintió  escalofríos cuando las manos de Niall acariciaron su cabello. Zayn salió del interior del menor y lo miró una vez más antes de sacar su lengua hacia afuera y que Niall se la chupase de forma calmada y erótica. Cuando se separaron, juntaron sus frentes y permanecieron quietos un momento, normalizando sus respiraciones e intentando contener los latidos rápidos de sus corazones.



—Zayn… —susurró el menor después de que el demonio se deslizara hacia un lado, acostándose encima del colchón  y mirándolo.



— ¿Sí?



— ¿Qué pasará después de que me muera? Después de que me lleves al infierno, digo —murmuró, colocándose de lado y mirando al demonio.



— Ya lo descubrirás… —respondió con una sonrisa en los labios, rozando el rostro del menor con las yemas de sus dedos.



— ¿No nos volveremos a ver nunca más? —preguntó Niall, agarrando los dedos del mayor y apretándolos contra su rostro de forma cariñosa.



— Si me quieres encontrar, ve hasta el Valle de los Vientos, estaré allí —dijo el demonio tras pensar un poco lo que debería decir.



— Iré —dijo el humano decidido y el otro no pudo evitar sonreír.
Zayn se aproximó al rostro de Niall, casi pegado a sus labios, rozándolos suavemente, como en una pequeña carantoña.



— ¿En serio? ¿Me lo prometes? —preguntó, y el menor tembló al sentir el aliento cálido en su rostro.



— Sí, lo prometo —dijo Niall, estirando un poco el cuello para alcanzar los labios deseados.



Intercambiaron un beso más, pero más calmado que los otros. Sus lenguas se acariciaron lentamente y la saliva intercambiada causaba pequeños chasquidos dentro de dus bocas. Zayn no se resistió y mordió una vez más el labio del otro antes de separar sus rostros.



— Te veo en el infierno, Niall —susurró el demonio pasando sus dedos por los párpados del humano, obligándole, aunque de modo delicado, a cerrar los ojos.



Niall no lo vio, pero los ojos de Zayn se pusieron negros y las tinieblas envolvieron su cuarto. Y entonces todo se volvió oscuro.



Todo se quedó en silencio.



Y Niall estaba muerto.

Bueno, espero que les haya gustado(?) díganme que piensan >< pronto subiré la segunda y última parte :} 

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